viernes, 11 de diciembre de 2015

Panquecas...


Estimados seguidores, se acerca el fin de semana y dificilmente a una persona no le gusten las panquecas.

Acá una fácil y deliciosa receta, seguro en casa te lo agradecerán.

Panquecas

Para 12 unidades de 1/4 de taza.

Ingredientes:

1 taza de leche.
1 taza de harina todo uso.
1 huevo de gallina.
1 cucharada de vainilla. 
2 cucharaditas de polvo royal.
2 o 3 cucharada de azucar.
1/4 cucharadita de sal.
2 cucharadas de mantequilla.


Procedimento:

Coloque todo en la licuadora hasta procesar bien.

Es importante dejar reposar al menos 1/2 hora la crema para que pueda quedar esponjosas.

Pueden utilizar perfectamente el budare de las arepas a temperatura media. 




Panquecas




Panquecas



Panquecas

Panquecas, huevo frito y tocineta



Panquecas, huevo frito, syrop de maple  y tocineta

Esperando las disfruten.

Buen apetito. 

Vicente A. González H.
Sociedad Gastronómica de Mérida-Venezuela.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Sopa Mongolesa...

Estimados amigos.

Luego de algunos días en el retiro,  quiero compartir con ustedes un plato diferente, sencillo, y que seguramente les gustará.

Su nombre,

"SOPA MONGOLESA"

Consiste en una caldo de vegetales preparado con anterioridad  donde le puedes colocar unos toques de sabores característicos de la comida oriental. (Hon dashi o caldo de bonito, ajinomoto y pasta de miso). Es buscar, ese quinto sabor llamado  "Umami"

Al tener ese caldo la sopa se termina de preparar con los invitados en la mesa porque se irán colocando en la olla y sirviendo productos por separado, logrando que ese caldo final tenga una deliciosa concentración de aromas y sabores.

Se inicia preparando en taza un pequeño colchón de cilantro y cebollín o ciboulet,  igualmente se tienen una seríe de salsas como son la de ostra, ajonjolí, ciruela, ponsu, japonesa, maní.

A medida que se va cocinando cada producto se saca de la olla y se sirve  en el plato directamente. El comensal va disfrutando y variando a la salsa de su gusto o simplemente,  va haciendo una gran mezcla de las mismas.

Se inicia con camarones, luego calamar, pescado, pollo, carnes rojas de res o cochino laminada de manera que sea de rápida cocción.   Para finalizar con una pasta rellena como fue en este caso o simplemente fideos de arroz junto a ese delicioso consomé.

Como pueden ver es muy fácil jugar con elementos que dispongas.  Importante,  la cocción de cada uno de ellos de manera que esten en perfecta cocción.

Les invito disfrutar de la cocina y la amistad.












 
 







Sopa Mongolesa.


Esperando la disfruten.

Buen apetito y feliz fin de semana. 

Vicente A. González H.




martes, 1 de diciembre de 2015

La navidad eres tú...



Estimados seguidores y amigos. 

Nuestra entrega de hoy, luego de algún tiempo sin escribir la recibimos directamente por nuestra amiga e integrante del grupo, la profesora Vivian Contreras y se encuentra circulando en la redes sociales como autoría del Papa Francisco. 

Simplemente gracias por complartirla y desde ya Feliz navidad.


"La Navidad suele ser una fiesta ruidosa: nos vendria bien un poco de silencio, para oir la voz del Amor."

-Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma. 

-El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida. 

-Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida. 

-La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir. 

-Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad. 

-Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor. 

-La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. 

-Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien. 

-La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti. 

-El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano. 

-La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos. 

-La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras. 

-La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado.

-Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa  de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti. 

Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad".





viernes, 25 de septiembre de 2015

Trufas de chocolate...


Las trufas de chocolate son unas bolitas dulces que son una delicia, son  pequeñas y parecen unos bomboncitos, son delicadas y más sencillas de preparar de lo que parece, para las fiestas de niños resultan maravillosas, para acompañar un café en la tarde o como parte de la merienda son practicas y deliciosas, gustan mucho y son una creación adaptada a las manos venezolanas, los ingredientes son fáciles de encontrar, además hacemos uso del mejor cacao del mundo, el cacao venezolano.

La niña Grecia Echeverria, me hizo llegar su receta, luego de disfrutar de las trufas realizadas por ella.








Ingredientes:

Galletas María. (1 paquete)
Chocolate.
Leche condensada

Preparación:

Coloca  las galletas María en la licuadora hasta que esten totalmente trituradas.
Colocar un cuarto de vaso de agua, colocar el chocolate a derretir en baño de María o incluso en el microondas.
Ya que esté derretido el chocolate mezcla poco a poco con el polvo de las galletas María y vas batiendo hasta que quede como un a pasta y  lo metes a la nevera.
Al día siguiente lo sacas de la nevera y le colocas la leche condesada; la dejas reposar durante medía hora y por ultimo haces las bolitas.


Vicente González



viernes, 11 de septiembre de 2015

Louis Pasteur: El padre de la enología...


Al pedir una copa de vino, muchos ignoramos todo el trasfondo que se esconde detrás del proceso que involucra producir una buena botella de vino; pormenores como la temperatura, el maritaje, la cepa y las cualidades visuales, olfativas y gustativas que envuelven a este brebaje tan noble. Louis Pasteur sabía que detrás del vino existía una tradición milenaria, una alquimia de aromas y sabores que llenaba a cada copa de cultura, historia, filosofía y sabiduría. De hecho, el padre de la microbiología también podría ser llamado el padre de la enología, pues la publicación de su libro “Etudes sur le vin” (Estudios sobre el vino), en 1866, revolucionó la forma de hacer vino en el mundo.


El gran químico, Louis Pasteur nació un 27 de diciembre de 1822 en Dole, Francia. Sus descubrimientos tuvieron enorme importancia en diversos campos de las ciencias naturales, sobre todo en la química y microbiología y por supuesto también en el área que nos compete: la gastronomía y la enología. A él se debe la técnica conocida como pasteurización. De seguro la mayoría de ustedes ya lo conoce por el proceso de pasteurización de la leche, pero tal vez ignoran que la pasteurización se aplicó primero al vino y a la cerveza.

Para los 34 años, Pasteur ya había obtenido un doctorado en química y una cátedra en la Universidad de Lille. En 1856, M. Bigo, padre de uno de sus alumnos y dueño de una destiladora de alcohol local, se dirigió a él para que lo ayudase a resolver un problema que dificultaba la obtención de sus productos. El proceso involucraba la fermentación de la remolacha para producir alcohol etílico, pero frecuentemente el contenido de los recipientes se agriaba y en lugar de alcohol, se obtenía una sustancia parecida a la leche agria. Al solicitarle Bigo que investigara el caso, Pasteur, como todo buen francés amante de las bebidas, accedió encantado. Primero, analizó químicamente el contenido agrio de los recipientes y concluyó que contenían una considerable cantidad de ácido láctico en lugar de alcohol. Después, comparando los sedimentos de diferentes recipientes, con la ayuda de un microscopio, observó que en aquellos donde había ocurrido la fermentación alcohólica se veía una gran cantidad de levaduras, mientras que en las que había ácido láctico se veían “glóbulos mucho más pequeños que los de la levadura”. Este hallazgo indicaba que se encontraba frente a dos tipos de fermentaciones (en este caso alcohólica y láctica), que involucraban a dos tipos de microorganismos (levaduras y bacterias, respectivamente). En los años siguientes, Pasteur identificó y aisló los microorganismos responsables de la fermentación en la producción del vino, cerveza y vinagre.

El descubrimiento de la fermentación por Luis Pasteur representó un paso gigante para la ciencia. En esa época, aunque reconocían la presencia de levaduras en la fermentación alcohólica, las consideraban productos o catalizadores de la fermentación. Pasteur demostró, nada más ni nada menos, que las levaduras eran la causa de la fermentación en condiciones anaeróbicas (con baja concentración de oxígeno). El papel del oxigeno no fue descubierto hasta 1863, cuando Napoleón III pidió a Louis Pasteur, que averiguase por qué tantos vinos se deterioraba en su camino hacia el consumidor, con grave perjuicio para el comercio francés.

Estudiando las enfermedades del vino y la cerveza, Pasteur demuestra que los hongos de los vinos, siempre presentes, son los causantes de la fermentación acética, que se produce cuando el vino entra en un contacto excesivo con el aire, permitiendo el desarrollo de la bacteria del vinagre (acetobacter), responsable de malograr la formación y conservación del vino. Por otra parte, descubrió que son muy pequeñas las cantidades de oxigeno que producen la maduración de los vinos, que la acción del oxigeno no es brusca sino gradual, y que en una botella de vino hay disuelta suficiente cantidad de oxigeno como para desencadenar un proceso de envejecimiento que dure años.

Pasteur demostró también, al guardar vino herméticamente en tubos de ensayo alternativamente llenos y semillenos, que el oxigeno en el aire del tubo semilleno causaba en pocas semanas el mismo sedimento que se encuentra en las botellas muy viejas, que desteñía al vino tinto y que oscurecía al vino blanco, afectando a su color exactamente como lo hace una edad muy avanzada.

Pasteur averiguo también que incluso el vino cuidadosamente aislado del aire tiene oportunidades para absorber oxigeno, por ejemplo, cuando es trasegado de una barrica a otra o a través de los poros de la madera.

Estas investigaciones aplicadas al vino, estos primeros descubrimientos y deducciones, ampliamente conocidos hoy día, constituyeron el punto de partida de la enología como ciencia del vino. Utilizó un nuevo método para eliminar los microorganismos que pueden degradar al vino, la cerveza o la leche, después de encerrar el líquido en cubas bien selladas y elevando su temperatura durante un tiempo corto. Descubrió que si se calienta el vino durante un minuto con la botella cerrada (69-75°C), se evita su descomposición. A pesar del rechazo inicial de la industria ante la idea de calentar vino, un experimento controlado con lotes de vino calentado y sin calentar demostró la efectividad del procedimiento. Había nacido la pasteurización, el proceso que actualmente garantiza la seguridad de numerosos productos alimenticios del mundo. Gracias a este procedimiento ideado por Pasteur, no solo consumimos productos más saludables, sino también se los puede conservar por mayor tiempo.

El mismo Pasteur decía que “el vino es el más saludable e higiénico de los brebajes” y gracias a él, lo fue aún más. La próxima vez que se encuentre frente a una copa de un buen vino añejado, disfrútela, pero no sin antes elevarla ofreciendo un brindis por Pasteur, responsable de que la “delicada poesía de su sabor” haya llegado en tan buen estado a su copa.

Publicado por: Valeria Gallarini Sienra.
Tomado de:   http://flordecamalote.blogspot.com.es