El
relleno hace la diferencia
La
repostería francesa conquistó el paladar de María Fernanda Rincón, quien
fusiona esas recetas con nuestros sabores autóctonos para crear una nueva
tendencia
La
criminólogo María Fernanda Rincón cambió inesperadamente el rumbo de su vida
durante un viaje que hizo a París, cuando al entrar a la pastelería Ladurée, en los Campos Elíseos, fue
conquistada por la dulzura de los macarrones. La joven merideña quedó tan fascinada con la
textura y el sabor de esta galleta, que la convirtió en el producto principal
de Vainilla Repostería, la empresa que hoy dirige.
Para algunos resulta difícil asimilar la idea
de encontrar a una criminóloga en la cocina, pero para esta joven de 28 años de
edad, el cambio se produjo de una manera muy natural, ya que desde siempre le
ha gustado la repostería. “Desde que probé los macarrones me surgió la
curiosidad de combinar esa galleta con sabores venezolanos. Hace cuatro años estuve
estudiando en Irlanda y al volver a probarlos decidí que debía traerlos a
Venezuela y crear mi propia empresa de repostería francesa”, comentó.
“Al
regresar a Venezuela me enfoque en aprender a preparar los macarrones.
Experimenté con diferentes recetas, investigué acerca de los chefs de Francia y
sus técnicas para conseguir mejores resultados, leí varios libros de repostería
francesa, practiqué todos los días y probé diferentes combinaciones de sabores
hasta descubrir esos que quería compartir con mi gente”, dijo.
El
macarrón es una galleta hecha a base de harina de almendras y claras de
huevos, que le da una textura similar a
la de nuestros tradicionales suspiros, pero con un sabor muy diferente. El
secreto es su relleno, que tiene infinitas variedades según la preferencia de
cada quien.
María
Fernanda apostó por esta receta pastelera y ha logrado convertirla en tendencia
en su ciudad natal, donde cada vez es más común ver torrecitas de macarrones
decorando mesas en celebraciones especiales como los matrimonios, cumpleaños y
bautizos, entre otros.
La fusión de la repostería francesa
tradicional con sabores tropicales como la parchita, guayaba, cacao venezolano,
frambuesas cultivadas en la región andina y limón, entre otros, ha conquistado
el paladar de los merideños, quienes son más conocido por su extensa tradición
en la elaboración de dulces criollos.

La
satisfacción de hacer lo que le gusta le ha permitido a María Fernanda abrirse
camino en la pastelería y trazarse rumbos de crecimiento. Su proyecto es
impulsar la marca Vainilla Repostería y abrir una tienda en la ciudad de
Mérida, donde pueda ofrecer no solo los coloridos macarrones, sino también una
muestra de diferentes productos de la repostería francesa. Si usted vive en
Mérida o va de paseo a esa ciudad, no dude en contactarla y darle una probadita
a sus dulces.
Esto es la Mérida preciosa que todos merecemos y su gente.
Información enviada para su publicación por:
Lic. Mariana Menéndez
Lic. Mariana Menéndez
Consultora de
Cuentas
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